Amor en el trabajo: Eli y Miky

«Nos conocimos por trabajo. Él era el chico nuevo de la oficina del banco y yo era la chica de la asesoría que le traía documentación de clientes comunes… Un día nos encontramos de fiesta y…¡hasta hoy

Así empieza la historia de Eli y Miki, una pareja encantadora que decidió celebrar su boda el pasado Septiembre en un agroturismo mallorquín. Son unos novios de esos que no necesitan adornar su amor porque ya es bonito en su esencia, y así querían que fuese su boda.

Para el gran día, Eli quería algo muy sencillo, sin cola, un vestido en el que no se viese «disfrazada». La búsqueda no fue fácil, llegando incluso a plantearse alquilarlo…. pero cuando la casualidad quiso que se probase el elegido, supo que ese era El Vestido.

Si hay algo que la novia recuerda con emoción y cariño del día de su boda, fue el momento de prepararse en su habitación, compartiendo confidencias y champagne con las mujeres de su familia: su madre, su hermana y su abuela… un grupo al que se había añadido, hacía sólo 4 meses, la primera sobrina de Eli, una personita que, sin duda, hizo el día aún más especial.

Como muchos de nuestros novios, para Eli y Miki el momento más emotivo fue el pasillo hasta el altar. Prueba de ello dieron las lágrimas del novio, quién no pudo evitar emocionarse al ver a su radiante prometida acercarse del brazo de su padre.

Durante la ceremonia, celebrada al atardecer, los novios realizaron el rito de la arena cargado de significado: para la ocasión trajeron arena de Menorca, tierra natal de la novia, y de la playa del Arenal de Mallorca, lugar de residencia del novio.

En cuanto a la decoración, poco hubo que añadir ya que fué una boda muy DIY. La novia se encargó de los detalles del pasillo de la ceremonia, así como de los jarritos de arena, el porta-anillos y del Cake Topper, diseñado a medida para ellos.

Nuestra querida novia optó por seguir una de las más conocidas y legendarias tradiciones del mundo de las bodas: algo nuevo, algo viejo, algo azul y algo prestado: su vestido, al  igual que su lencería, zapatos y complementos, conformaban su «algo nuevo«; mientras que una fina pulsera con brillantitos que llevaba (preciado regalo de su suegra) se convertía en su «algo viejo«. Una de sus amigas se ofreció a prestarle las diminutas horquillas, en forma de mariposas de circonitas, que le dieron el toque final a su sencillo pero bonito peinado. Y para completar la tradición, Eli adornó uno de sus tobillos con una bonita pulsera de perlas azules que ella misma elaboró pidiendo un deseo con cada cuenta.

En recuerdo a la isla de procedencia de Eli, los novios obsequiaron a sus invitados con unos llaveritos en forma de Albarcas Menorquinas y unas botellitas de Gin Xoriguer, típico de Menorca.

Al celebrarse la cena en el mismo lugar de la ceremonia, los novios decidieron hacerse las fotos en una postboda, en el pueblo de Porto Colom; el resultado no pudo ser más bonito, y es que Mallorca tiene escondidos rincones de cuento perfectos para una boda de ensueño.

Muchas gracias, Eli y Miki, por hacernos partícipes de un día tan bonito. ¡Y enhorabuena por seguir siendo tan felices o más que aquel día!

Vestido: Sensus

Fotógrafos: Foto Estudio Emilio y Biel Mayans

Wedding Planners: Blanc i Negre Events

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on email

2 comentarios en “Amor en el trabajo: Eli y Miky”

  1. Solo puedo deciros: GRACIAS. Gracias por vuestro trabajo, vuestra ayuda, vuestro apoyo en todo momento, vuestra profesionalidad,consejos, paciencia y un largo etcétera que no acabaría nunca. Con los nervios y detalles pendientes de las últimas horas antes de la boda Blanc i Negre estuvo allí con su experiencia para solucionarlo todo. ¡Chicas, salió perfecto y parte de ello es gracias a vosotras!

Deja un comentario

Artículos recientes

Sígueme en las redes

1
Hola soy Yessi, ¿en que puedo ayudarte?
Powered by